05 - Cómo predecir el futuro (y acertar)

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La semana pasada hablábamos de las consecuencias de segundo orden y la importancia de ver más allá del objetivo. Pero esto presenta un problema.

Las personas somos terriblemente malas prediciendo el futuro.

Es un fallo de diseño y, de hecho, es todo un clásico que los expertos en un campo no son mejores que un mono lanzando dardos a la hora de predecir. De hecho, en Economía también te enseñan que un economista es alguien al que le pagan para explicar por qué se ha equivocado.

No son pocos los experimentos que lo demuestran y uno de los más famosos es el de Philip Tetlock que, tras ver los resultados, se puso manos a la obra.

Lo hizo a través de la puerta en marcha del Proyecto Buen Juicio y de su libro SuperForecasting, the art and science of prediction. Creo que hay una edición argentina en español, pero no sé cómo estará de disponible.

La cuestión es que en ese libro se recogen las características de los llamados superpronosticadores, las personas que, según sus propios trabajos en el Proyecto Buen Juicio, aciertan más que el resto a la hora de predecir el futuro a partir de los datos disponibles.

No estamos hablando de acertar siempre, obviamente, pero sí por encima de la media, superando a los monos con dardos y por tanto a los expertos.

Cómo ser un superpronosticador

La cuestión es que se puede mejorar mucho prediciendo ese futuro si se cultivan las características de un superpronosticador, que son las siguientes según los trabajos de Tetlock:

1. Son más zorros que erizos

Derivado de la fábula del poeta griego Arquíloco, el erizo sabe mucho de una cosa y el zorro sabe algo de muchas.

Obviamente, esto conecta con el hecho de adquirir más modelos mentales, más maneras de pensar y tener conocimientos de distintas disciplinas.

Eso da perspectiva y, de hecho, los erizos expertos también lo son en fallar a menudo en las predicciones dentro de su campo de experiencia.

Además, son zorros pragmáticos que se centran en lo posible y lo que dará recompensa, sin dispersar su energía en predecir lo inútil.

2. Diseccionan los problemas

Conectando con el modelo mental de primeros principios, separan el problema en partes para exponer qué se está asumiendo, captar errores y corregir sesgos.

Estos sesgos cognitivos son tan importantes, que nos los encontraremos por aquí muy a menudo.

3. Consideran lo general antes que los detalles

Es decir, echan un vistazo al bosque antes de centrarse en el árbol.

Uno de los ejemplos en el libro es tratar de averiguar si cierta familia italiana de Estados Unidos, que se describe con detalle, tiene perro.

El superpronosticador no se deja llevar (aún) por esos detalles, sino que primero abre el campo y busca datos generales.

  • ¿Cuántas familias americanas tienen perro?
  • ¿Hay datos de cuántas de esas familias son italianas?
  • Si no es así, ¿qué porcentaje de familias italianas hay en general para poder inferir?

Con datos generales, ya entran en el detalle y analizan los particulares de esa familia (si hay niños, cuántos son…).

4. Están siempre a la caza de nuevos datos, para revisar sus creencias a menudo

Además de revisar también posibles sesgos cognitivos en los que estén cayendo y comprobar si las bases de esa nueva información son ciertas, usando el punto 2.

Así, en un proceso repetitivo de pequeños incrementos, reducen riesgos y no reaccionan de manera exagerada ante noticias y las implicaciones emocionales que produzcan.

Su proceso es Intentar > Fallar > Analizar > Ajustar > Intentar de nuevo…

Como vemos, son flexibles, no se casan con su opinión, no temen revisar constantemente… Los que tengan nociones más técnicas habrán detectado que creen en el teorema de Bayes sobre todas las cosas.

5. Contemplan visiones opuestas

Y las revisan para ver qué mérito pueden tener. Hoy día, este es otro superpoder en sí mismo.

6. Rechazan la ilusión de certidumbre

Así que aprenden a vivir y pensar en grados de incertidumbre porque saben que la certeza no existe.

Y también saben que todos esos que afirman algo categóricamente («El virus se irá en verano») sólo tratan de aprovechar el sesgo cognitivo que tenemos hacia los que presentan seguridad, pero que se acaban equivocando más que el mono con dardos.

7. Tratan de ser prudentemente decisivos

Para evitar anticiparse o llegar tarde en el momento de actuar o responder.

8. Aprenden de la experiencia

Sea exitosa o no.

9. Hacen preguntas precisas

Con la intención de sacar lo mejor de otros y que estos saquen lo mejor de ellos.

10. Se lo cuestionan todo

Sin que eso interfiera con decidir cuando toque y comprendiendo que ni siquiera estos 10 puntos son mandamientos en unas tablas de la ley.

Porque estas no existen.

En definitiva, el superpronosticador es abierto de mente, extremadamente curioso, un polímata cuidadoso y, sobre todo, muy autocrítico.

El superpronosticador también sabe que la manera de pensar está muy influida por emociones y sesgos que hacen que seamos malos, de manera natural, a la hora de predecir el futuro. Así que mitiga eso con las 10 características anteriores.

¿Eres un superpronosticador?

Es posible que alguien se haya sentido identificado con el tema de hoy. Si es así, y sabe algo de inglés, puede probar si realmente es un superpronosticador.

Good Judgement Open es el proyecto de Tetlock donde puede apuntarse y participar en los desafíos que hay abiertos constantemente.

¿Seremos capaces de hacer mejores predicciones que el resto?

Escuchar, leer, ver

Escuchado

Hurricane Love ¿es? un grupo que surgió en 2015 con un EP de canciones perfectas y, sobre todo, una energía muy propia y contagiosa, un verano en cualquier época.

Y después… La verdad es que no lo sé y no tengo manera de saberlo. Su sitio oficial ya no existe, su Facebook no se actualiza desde hace 3 o 4 años… Un pequeño misterio breve que dejó canciones como esta.

Leído

Obviamente el libro de esta semana es el ya tratado Superforecasting, imprescindible para cualquier interesado en Modelos Mentales y mejora de decisiones.

Además de ese, he aquí otro del que me acuerdo cada vez que me siento en una terraza, El primer trago de cerveza de Philippe Delerm. Lo cogí prestado de la biblioteca hace muchísimos años y es un libro muy breve, un puñado de cuentos costumbristas que reflejan sobre todo la infancia del autor.

No esperaba que me gustara, pero todavía hoy me acuerdo cada vez que pido una cerveza y voy a dar el primer trago.

El primer trago de cerveza

Visto

Una nota breve, al hilo de la semana pasada y la cara oscura de las redes sociales y los monopolios de Internet. El dilema de las redes sociales (Netflix) relata de manera decente el tema, aunque pasa de puntillas sobre algunos aspectos fundamentales.

La ficción familiar que hace de hilo conductor es simplona, pero el documental es recomendable para quien quiera saber más de la peligrosa deriva de la red, contada por algunos de sus arquitectos arrepentidos.

Hace poco, el legendario Estudio Ghibli de animación liberó (enlace en japonés) 400 imágenes de 8 de sus películas más famosas, con la intención de que pronto sean más.

Este estudio, del legendario Hayao Miyazaki, tiene un historial constante de películas que oscilan entre buenas y obras maestras.

Para los fans, y para cualquiera que admire el arte, un deleite.

El viaje de Chihiro

Karigurashi

Siguiendo con esa rara cualidad de tener una personalidad propia que se imprime en lo que haces, Minjin Kang y su arte 3D te trasladan a un mundo minimalista y nostálgico, con colores de un verano que siempre se está marchando o composiciones que recuerdan el estilo del director Wes Anderson.

El viaje de Chihiro

El viaje de Chihiro

Y así, hasta la semana que viene.

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